domingo, 28 de enero de 2007

Cuadrado, feo, asqueroso

Lo curioso de la vida es que pareciera ser una suerte de ida y vuelta constante, hablo de aquellas situaciones que se repiten como si de un capítulo de Los Simpsons se tratara…
No soy la excepción, porque mi pasado está plagado de presente… Sin ir más lejos hoy me encontré con mi primer amor.
Esa fue la parte filosófica, ahora la parte tecnológica.
Esta señorita de la que hablo, cuyo nombre no divulgaré en aras de proteger su identidad de amantes Linuxeros, adquirió, no hace mucho tiempo, una computadora con la idea de dejar atrás los gastos mensuales de Cyber.
En fin, después de casi un año de no verle la cara, fui a su casa a visitarle y me encontré con su nueva PC, de esas prearmadas que venden en Frávega y ostentando la franquicia de Comodore.
Si hay algo que puedo recordar de esta mujer es su repulsión a la computadora… quizás producto de mi amor incondicional al circuito integrado. Como sea, me sorpredió el verla desempeñarse como toda una profesional frente a un Windows XP muy personalizado.
De ella salió la historia que le dio origen a su capacidad informática:
“La máquina me vino con Linux…” Eso lo decía todo… aún cuando las mujeres tienden a hablar de cosas superficiales, esa frase parecía sacada de la mismísima alma de la pobre cristiana.
“Inmediatamente cambié a Windows”… Aquí interrumpí recordando a mi amigo Martín y nuestras frecuentes discusiones sobre el “User Friendly” de los SO Linux. Mi pregunta fue clara: ¿Probaste el Linux antes de desinstalarlo?
“¡Por supuesto!” a lo que le siguió otra interrogante de mi parte: ¿Qué fue lo que te hizo querer desinstalar Linux e instalar Windows? Aquí desaté la furia contenida, me tomé la libertad de escribir, frente a sus ojos, toda confesión que ella pronunciaba:

“Es cuadrado… ¡feo!... ASQUEROSO”
“Quise cambiar el gris horrendo del fondo y todo me desmotivaba”
“Mi impresora (HP) no la reconocía”
“Tenía un Messenger re-feo”
“Escribí esto porque es re-sentido: Me compré mi primer PC para ingresar a la modernidad y cuando abrí Linux sentí que estaba en los 80”

Y terminó con una frase que aún me ronda en la cabeza: “El XP te da la sensación de nuevo siempre”…
A menudo la vida nos hace volver a las cosas que queremos, es cierto, pero estoy seguro que esta chica jamás querrá volver a ver un Linux en lo que le queda de su existencia.

1 comentario:

Martin Hagelstrom dijo...

Supongo, entonces, que lo que hizo fue volver a Fravega, buscar Windows XP en la gondola y comprarlo no?
Una lastima que no compro entonces directamente otra version con XP de la PC, que seguramente tambien vendian en Fravega y asi ahorrarse el trabajo de formatear e instalar. Ah pero como? Era al menos 180 dolares mas cara!!
O ella ademas de no saber que el look & feel podia cambiarlo por otro que mas le gustara, inclusive a, algo muy similar al nuevo Vista (segun MS lo mas moderno que existe en materia de OS), tampoco sabia que era ilegal instalar XP desde ese CD que le prestaron? Quizas en un tiempo cuando nos lleguen los controles que estan empezando a haber en otros paises, y la gente empieze a tener que pagar multas por el soft que tiene en su PC, se le va a dedicar unos minutos mas a investigar (como un usuario normal, no hace falta mas) lo que la PC trae gratis, para ver si realmente le sirve y puede tener el look & feel que uno quiere.