Y el gordito apretaba un par de botones para después jalar de una palanca y hacer aparecer al capitán de vuelta en el Enterprice… ¡Qué lindo! A riesgo de parecer un NERD sin remedio, solía mirar esa serie. Por aquel tiempo lo único que creía se robaba era “la casita” en las cartas, la ignorancia o inocencia me sumió en lo que hoy llamo niñez. Y es en ese único lapso de la vida en la que veía por televisión naves interestelares, alienígenas (que, por alguna razón, todos hablaban el mismo idioma), lugares increíbles y, por supuesto, todas esas chucherías que Kirk, Spock y toda la troup usaban.

Esto es un comunicador del siglo 24, cuando todavía la gente tenía problemas para discar números largos en los viejos teléfonos de tubos con cables enrulados, ya el capitán y su tripulación se deleitaban con la facilidad de uso de este diminuto artefacto.
Mírenlo bien, en realidad es un celular… ok, un poco más grande que el que hoy tengo en mis manos, pero la idea es la misma (¡si hasta la “puertita” tiene!).

A este otro se lo denominó “Tricorder”… no preguntemos lo que significa, basta con decir que el doctor lo llevaba hasta para ir al baño. Servía para tomar los signos vitales de los enfermos.
Este maravilloso dispositivo futurista no es otra cosa que un pequeño y portátil botiquín… digamos que hoy en día una ambulancia cumple las mismas funciones.

Y el phaser… ¡Ah! El viejo y conocido phaser, un arma infalible contra cualquier tipo de extraterrestre que se quiera curtir a la pobre dama protagonista del capítulo (pobre alienígena, no tiene chances contra el galán Kirk, que por cierto hoy es una bola de grasa).
Este aparato emitía rayos láser que desintegraban cosas… en realidad no hay nada como esto hoy día, creo que la única pistola láser que se utiliza en el presente es la que usa la policía para hacer multas por exceso de velocidad.
La imaginación de quien escribía esta serie llenó de creativos y hasta a veces risibles lujos tecnológicos para los seres del siglo 24.
Muchas personas fueron inculcadas e inspiradas por esta imaginación futurita, entre ellos el casi octogenario Martin Cooper, creador del teléfono celular. Él mismo admite que la idea original de lo que hoy nos resulta indispensable tener surgió del comunicador del Capitán James T. Kirk…
La teoría de la antimateria (combustible de la nave interestelar) ha concebido en la NASA una de las más caras y difíciles cruzadas que jamás se haya visto, y todo esto solo por la creación masiva y barata de antimateria (desafortunadamente están más interesados en encontrarla para hacer una bomba que para impulsar una nave exploradora del espacio).
Así seguimos soñando y tratando de convertir en realidad estas quimeras, muchas de ellas se encuentran en fila para ser inventadas por genios inspirados por simples y llanos escritores de ficción, como lo fue el gran Gene Roddenberry cuyos restos mortales, a su pedido, flotan hoy en el infinito espacio... “Where no one has gone before”.
'Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro' - Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.
'Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado' - Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.

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