Lo curioso de la vida es que pareciera ser una suerte de ida y vuelta constante, hablo de aquellas situaciones que se repiten como si de un capítulo de Los Simpsons se tratara…
No soy la excepción, porque mi pasado está plagado de presente… Sin ir más lejos hoy me encontré con mi primer amor.
Esa fue la parte filosófica, ahora la parte tecnológica.
Esta señorita de la que hablo, cuyo nombre no divulgaré en aras de proteger su identidad de amantes Linuxeros, adquirió, no hace mucho tiempo, una computadora con la idea de dejar atrás los gastos mensuales de Cyber.
En fin, después de casi un año de no verle la cara, fui a su casa a visitarle y me encontré con su nueva PC, de esas prearmadas que venden en Frávega y ostentando la franquicia de Comodore.
Si hay algo que puedo recordar de esta mujer es su repulsión a la computadora… quizás producto de mi amor incondicional al circuito integrado. Como sea, me sorpredió el verla desempeñarse como toda una profesional frente a un Windows XP muy personalizado.
De ella salió la historia que le dio origen a su capacidad informática:
“La máquina me vino con Linux…” Eso lo decía todo… aún cuando las mujeres tienden a hablar de cosas superficiales, esa frase parecía sacada de la mismísima alma de la pobre cristiana.
“Inmediatamente cambié a Windows”… Aquí interrumpí recordando a mi amigo Martín y nuestras frecuentes discusiones sobre el “User Friendly” de los SO Linux. Mi pregunta fue clara: ¿Probaste el Linux antes de desinstalarlo?
“¡Por supuesto!” a lo que le siguió otra interrogante de mi parte: ¿Qué fue lo que te hizo querer desinstalar Linux e instalar Windows? Aquí desaté la furia contenida, me tomé la libertad de escribir, frente a sus ojos, toda confesión que ella pronunciaba:
“Es cuadrado… ¡feo!... ASQUEROSO”
“Quise cambiar el gris horrendo del fondo y todo me desmotivaba”
“Mi impresora (HP) no la reconocía”
“Tenía un Messenger re-feo”
“Escribí esto porque es re-sentido: Me compré mi primer PC para ingresar a la modernidad y cuando abrí Linux sentí que estaba en los 80”
Y terminó con una frase que aún me ronda en la cabeza: “El XP te da la sensación de nuevo siempre”…
A menudo la vida nos hace volver a las cosas que queremos, es cierto, pero estoy seguro que esta chica jamás querrá volver a ver un Linux en lo que le queda de su existencia.
domingo, 28 de enero de 2007
miércoles, 24 de enero de 2007
El Mesías del GNU
Corría el año 1983, el caluroso día 24 de Enero se había hecho presente con una temperatura que rondaba los 30° Centígrados. Para un niño argentino éste iba a ser un día especial, de hecho, iba a ser su primer día de existencia.
Pero ese año no sería el primero solo para este muchacho, hacía apenas 23 días atrás (primero de Enero de 1983) la Red de Redes nacía tal como la conocemos hoy día. Y fue así que mientras se gestaba un tal Martín, Internet veía la luz, se pasó del protocolo Network Control Protocol (NCP) al Transmission Control Protocol and Internet Protocol (TCP/IP).
Se ha dado la sorprendente casualidad que muchos de los acontecimientos tecnológicos más importantes tienen relación con la fecha en que este muchacho decidió llegar al mundo.
Con tan solo ocho meses entre los mortales, Martín fue testigo mudo e ingenuo de un anuncio que más tarde cambiaría el mundo. El 27 de Septiembre de 1983, Richard Stallman informaba públicamente un proyecto que atacaría las políticas capitalistas de la informática, se lo llamó: “Proyecto GNU”.
El campo de la ciencia ya daba paso a un luchador de los ideales libres, Martín Hagelstrom se veía afectado por la licencia GNU sin saber siquiera pronunciar el nombre de su madre.
En su primer cumpleaños, el 24 de enero de 1984, el niño escuchaba por la televisión palabras que no entendía, aunque se quedó impávido mientras Ridley Scott de Apple Computer presentaba su ordenador Macintosh. El anuncio en televisión fue emitido a nivel nacional solo en una ocasión, apenas dos días antes, el 22 de enero de 1984, durante el descanso de la final de la SuperBowl. (video youtube.com).
Con tan solo 3 años y, también en su cumpleaños, el 24 de enero de 1986, se encontró el que algunas fuentes consideran el primer virus informático replicándose entre computadoras a través de disquetes.
Para 1991, un Martín de casi 9 años de edad fue partícipe intrínseco pero ajeno de un anuncio que cambiaría el mundo. El 25 de Agosto de ese año, Linus Torvalds envió al grupo de noticias de USENET comp.os.minix su mensaje anunciando el desarrollo de un sistema operativo libre basado en minix, que más tarde se convertiría en Linux.
Aquí un punto y aparte en la vida del argento representante de la tecnología, sin saberlo, se acababa de anunciar el lanzamiento de un producto que afianzaría aún más sus ideales.
El 15 de Enero de 2001, cercano a la celebración de su cumpleaños, Martín se enteró por algún buscador que alguien en el mundo ponía online una enciclopedia gratuita en Internet, Wikipedia se creaba a los ojos de nuestro protagonista.
Irónicamente, un hombre con tanta conexión tecnológica como era Martín, no se dedicó a estudiar las complejas pero apasionantes ciencias informáticas, por el contrario le interesó más todo lo relacionado con la administración de empresas… y se dice irónico porque el insigne en libertad de software estudia, como si de sarcasmo del Halo se tratara, la manera de vender productos y ser exitoso en ese campo.
La leyenda cuanta que hoy Martín trabaja en una gigantesca multinacional informática, representante del capitalismo y de todo aquello que él, subliminalmente, detesta.
Sin embargo siguen pasando cosas extrañas para la historia de la tecnología en torno al mes de enero y el día 24… Quizás Hagelstrom sea el Mesías del Software Libre, tal vez algún día explote su capacidad de aportar a la humanidad con algún sistema gratuito.
Termina uno por preguntarse: ¿Qué ocurrirá el 24 de Enero del año que viene? ¿Qué pasará hoy en el mundo de la informática?
Dedicado a mi Némesis informático, el desdentado hijo del Pingüino, Martín Hagelstrom; de su amigo y compañero, Juan Pablo.
Feliz cumpleaños Internet, feliz cumpleaños Macintosh, Feliz cumpleaños Tincho.
Pero ese año no sería el primero solo para este muchacho, hacía apenas 23 días atrás (primero de Enero de 1983) la Red de Redes nacía tal como la conocemos hoy día. Y fue así que mientras se gestaba un tal Martín, Internet veía la luz, se pasó del protocolo Network Control Protocol (NCP) al Transmission Control Protocol and Internet Protocol (TCP/IP).
Se ha dado la sorprendente casualidad que muchos de los acontecimientos tecnológicos más importantes tienen relación con la fecha en que este muchacho decidió llegar al mundo.
Con tan solo ocho meses entre los mortales, Martín fue testigo mudo e ingenuo de un anuncio que más tarde cambiaría el mundo. El 27 de Septiembre de 1983, Richard Stallman informaba públicamente un proyecto que atacaría las políticas capitalistas de la informática, se lo llamó: “Proyecto GNU”.
El campo de la ciencia ya daba paso a un luchador de los ideales libres, Martín Hagelstrom se veía afectado por la licencia GNU sin saber siquiera pronunciar el nombre de su madre.
En su primer cumpleaños, el 24 de enero de 1984, el niño escuchaba por la televisión palabras que no entendía, aunque se quedó impávido mientras Ridley Scott de Apple Computer presentaba su ordenador Macintosh. El anuncio en televisión fue emitido a nivel nacional solo en una ocasión, apenas dos días antes, el 22 de enero de 1984, durante el descanso de la final de la SuperBowl. (video youtube.com).
Con tan solo 3 años y, también en su cumpleaños, el 24 de enero de 1986, se encontró el que algunas fuentes consideran el primer virus informático replicándose entre computadoras a través de disquetes.
Para 1991, un Martín de casi 9 años de edad fue partícipe intrínseco pero ajeno de un anuncio que cambiaría el mundo. El 25 de Agosto de ese año, Linus Torvalds envió al grupo de noticias de USENET comp.os.minix su mensaje anunciando el desarrollo de un sistema operativo libre basado en minix, que más tarde se convertiría en Linux.
Aquí un punto y aparte en la vida del argento representante de la tecnología, sin saberlo, se acababa de anunciar el lanzamiento de un producto que afianzaría aún más sus ideales.
El 15 de Enero de 2001, cercano a la celebración de su cumpleaños, Martín se enteró por algún buscador que alguien en el mundo ponía online una enciclopedia gratuita en Internet, Wikipedia se creaba a los ojos de nuestro protagonista.
Irónicamente, un hombre con tanta conexión tecnológica como era Martín, no se dedicó a estudiar las complejas pero apasionantes ciencias informáticas, por el contrario le interesó más todo lo relacionado con la administración de empresas… y se dice irónico porque el insigne en libertad de software estudia, como si de sarcasmo del Halo se tratara, la manera de vender productos y ser exitoso en ese campo.
La leyenda cuanta que hoy Martín trabaja en una gigantesca multinacional informática, representante del capitalismo y de todo aquello que él, subliminalmente, detesta.
Sin embargo siguen pasando cosas extrañas para la historia de la tecnología en torno al mes de enero y el día 24… Quizás Hagelstrom sea el Mesías del Software Libre, tal vez algún día explote su capacidad de aportar a la humanidad con algún sistema gratuito.
Termina uno por preguntarse: ¿Qué ocurrirá el 24 de Enero del año que viene? ¿Qué pasará hoy en el mundo de la informática?
Dedicado a mi Némesis informático, el desdentado hijo del Pingüino, Martín Hagelstrom; de su amigo y compañero, Juan Pablo.
Feliz cumpleaños Internet, feliz cumpleaños Macintosh, Feliz cumpleaños Tincho.
lunes, 22 de enero de 2007
La eterna lucha
Si tienen tiempo y algo de conocimientos en Inglés, pueden entrar a este link: http://www.microsoft.com/windowsserver/facts/default.mspx
Básicamente es un sitio que compara Windows con Linux en muchos aspecto (Cabe aclarar que, como bien atestigua la URL, es un sitio de Microsoft). Contiene algunas referencias a clientes de MS y casos de éxitos en la elección de Windows por sobre Linux.
Y si el tiempo todavía es benevolente para con su vida, no deje de leer esta nota, también de MS, totalmente en español:
http://www.microsoft.com/spanish/msdn/comunidad/mtj.net/voices/art184.asp
Esto es como un respiro que se da MS ante la gran “Cruzada anti-Windows” que generaron los simpatizantes de Linux. Una respuesta clara y concisa que intenta desmentir algunas de las supuestamente importantes “ventajas” que conlleva adoptar Linux como SO en una organización.
Por supuesto sería redundar el que describa aquí todas estas refutaciones a las que el sitio hace referencia, basta decir que sería interesante que el usuario promedio de cualquier sistema operativo se informe de todas las fuentes antes de elegir.
En el caso de Linux existen cientos de sitios de este estilo, basta con que pongan “Linux vs Windows” en Google…
Así se puede notar una cierta inclinación en la balanza, con centenares de sitios que hablan sobre la supuesta primacía de Linux y tan pocos sobre la de MS… No importa cuál tenga razón o si alguno de los dos (o los dos) mienten, como sea, Windows sigue liderando el mercado.
jueves, 18 de enero de 2007
La banana de la tecnología
Les voy a contar de un experimento que alguna vez se hizo:
Se introdujo a un mono en una habitación completamente hecha de metal, en su centro una escalera, también de metal y que llegaba al techo de donde pendía una banana, hacía las veces de único mueble para esta prisión sin ventanas.
No demoró mucho el simio en subir a la escalera y tratar de obtener la banana, pero cuando el pobre animal tiró de la fruta, se activó un dispositivo que hizo correr energía eléctrica por toda la habitación, a lo que el mono no pudo más que soltar la banana y correr a una esquina para refugiarse asustado.
Un minuto más tarde se introdujo un segundo primate a la celda, este observó la banana y luego a su compañero que aún lloraba en la esquina por la descarga. Entonces subió la escalera y repitió los pasos de su antecesor.
La nueva descarga arrojó al mono al suelo y éste corrió al lado de su compañero que también se vio afectado por la electricidad.
Un tercer chimpancé finalmente fue introducido a la habitación metálica, pero cuando quiso subir el primer escalón, sus compañeros de celda comenzaron a golpearlo en una paliza que el pobre simio no olvidaría jamás.
Cuando el cuarto mono entró, ni siquiera pudo llegar a tener la intención de subir hasta la deseada banana porque todos los allí presentes se le abalanzaron para darle una golpiza, incluso el tercer mono que no sabía porqué había sido golpeado.
Así los científicos siguieron agregando especimenes a la muestra, cuando llegaron a 15 monos, retiraron del recinto a los dos primeros animales.
Así quedaron 13 simios temerosos de una escalera y las consecuencias de subir por ella (aunque no supieran el porqué de las palizas).
Minutos más tarde siguieron metiendo monos al cuarto, todos ellos eran recibidos con golpizas considerables cuando intentaban subir la escalera.
No basta decir que el ser humano tiene actitudes similares a la hora de establecer sus normas, creencias y cultura. También hay que agregar que muchas cosas que adoptamos como usanza o los modos en que afrontamos ciertas amenazas se decantan de la experiencia ajena y no de la propia.
¿Qué tiene que ver esto con la tecnología? Pues bien, debo admitir que yo utilizo MS Windows por el mero hecho de que me acostumbré a este SO, cuando desde chico mi papá me enseñó a navegar por el 3.11 y me ilustraba con los tantos comandos del DOS.
Hoy día la informática ha crecido a pasos acelerados y, por mucho tiempo, quedé pasmado en una esquina mirando una banana que pendía del techo y a la que mis compañeros de existencia solían llamar “Linux”…
Lo cierto es que alguna vez tuve el valor de instalar este SO en mi PC como nativo, hace algunos años por cierto, y el resultado fue que no mucho tiempo después salté de la escalera para volver a mi conocido y seguro Windows.
Hay quienes dicen que Linux se ha vuelto más amigable y menos nocivo a los nervios, pero ante todo está mi experiencia y, en una confesión que jamás repetiré, diré que le tengo algo de temor a esa banana… eventualmente sospecho que me animaré de nuevo a subir la escalera, pero mientars tanto prefiero dejar que la fruta desde lo alto madure lo suficiente para no hacerme pasar un mal momento al segundo de comerla.
Se introdujo a un mono en una habitación completamente hecha de metal, en su centro una escalera, también de metal y que llegaba al techo de donde pendía una banana, hacía las veces de único mueble para esta prisión sin ventanas.
No demoró mucho el simio en subir a la escalera y tratar de obtener la banana, pero cuando el pobre animal tiró de la fruta, se activó un dispositivo que hizo correr energía eléctrica por toda la habitación, a lo que el mono no pudo más que soltar la banana y correr a una esquina para refugiarse asustado.
Un minuto más tarde se introdujo un segundo primate a la celda, este observó la banana y luego a su compañero que aún lloraba en la esquina por la descarga. Entonces subió la escalera y repitió los pasos de su antecesor.
La nueva descarga arrojó al mono al suelo y éste corrió al lado de su compañero que también se vio afectado por la electricidad.
Un tercer chimpancé finalmente fue introducido a la habitación metálica, pero cuando quiso subir el primer escalón, sus compañeros de celda comenzaron a golpearlo en una paliza que el pobre simio no olvidaría jamás.
Cuando el cuarto mono entró, ni siquiera pudo llegar a tener la intención de subir hasta la deseada banana porque todos los allí presentes se le abalanzaron para darle una golpiza, incluso el tercer mono que no sabía porqué había sido golpeado.
Así los científicos siguieron agregando especimenes a la muestra, cuando llegaron a 15 monos, retiraron del recinto a los dos primeros animales.
Así quedaron 13 simios temerosos de una escalera y las consecuencias de subir por ella (aunque no supieran el porqué de las palizas).
Minutos más tarde siguieron metiendo monos al cuarto, todos ellos eran recibidos con golpizas considerables cuando intentaban subir la escalera.
No basta decir que el ser humano tiene actitudes similares a la hora de establecer sus normas, creencias y cultura. También hay que agregar que muchas cosas que adoptamos como usanza o los modos en que afrontamos ciertas amenazas se decantan de la experiencia ajena y no de la propia.
¿Qué tiene que ver esto con la tecnología? Pues bien, debo admitir que yo utilizo MS Windows por el mero hecho de que me acostumbré a este SO, cuando desde chico mi papá me enseñó a navegar por el 3.11 y me ilustraba con los tantos comandos del DOS.
Hoy día la informática ha crecido a pasos acelerados y, por mucho tiempo, quedé pasmado en una esquina mirando una banana que pendía del techo y a la que mis compañeros de existencia solían llamar “Linux”…
Lo cierto es que alguna vez tuve el valor de instalar este SO en mi PC como nativo, hace algunos años por cierto, y el resultado fue que no mucho tiempo después salté de la escalera para volver a mi conocido y seguro Windows.
Hay quienes dicen que Linux se ha vuelto más amigable y menos nocivo a los nervios, pero ante todo está mi experiencia y, en una confesión que jamás repetiré, diré que le tengo algo de temor a esa banana… eventualmente sospecho que me animaré de nuevo a subir la escalera, pero mientars tanto prefiero dejar que la fruta desde lo alto madure lo suficiente para no hacerme pasar un mal momento al segundo de comerla.
miércoles, 17 de enero de 2007
Tributo a Gene
Scotty, ¡Energice!
Y el gordito apretaba un par de botones para después jalar de una palanca y hacer aparecer al capitán de vuelta en el Enterprice… ¡Qué lindo! A riesgo de parecer un NERD sin remedio, solía mirar esa serie. Por aquel tiempo lo único que creía se robaba era “la casita” en las cartas, la ignorancia o inocencia me sumió en lo que hoy llamo niñez. Y es en ese único lapso de la vida en la que veía por televisión naves interestelares, alienígenas (que, por alguna razón, todos hablaban el mismo idioma), lugares increíbles y, por supuesto, todas esas chucherías que Kirk, Spock y toda la troup usaban.

Esto es un comunicador del siglo 24, cuando todavía la gente tenía problemas para discar números largos en los viejos teléfonos de tubos con cables enrulados, ya el capitán y su tripulación se deleitaban con la facilidad de uso de este diminuto artefacto.
Mírenlo bien, en realidad es un celular… ok, un poco más grande que el que hoy tengo en mis manos, pero la idea es la misma (¡si hasta la “puertita” tiene!).

A este otro se lo denominó “Tricorder”… no preguntemos lo que significa, basta con decir que el doctor lo llevaba hasta para ir al baño. Servía para tomar los signos vitales de los enfermos.
Este maravilloso dispositivo futurista no es otra cosa que un pequeño y portátil botiquín… digamos que hoy en día una ambulancia cumple las mismas funciones.

Y el phaser… ¡Ah! El viejo y conocido phaser, un arma infalible contra cualquier tipo de extraterrestre que se quiera curtir a la pobre dama protagonista del capítulo (pobre alienígena, no tiene chances contra el galán Kirk, que por cierto hoy es una bola de grasa).
Este aparato emitía rayos láser que desintegraban cosas… en realidad no hay nada como esto hoy día, creo que la única pistola láser que se utiliza en el presente es la que usa la policía para hacer multas por exceso de velocidad.
La imaginación de quien escribía esta serie llenó de creativos y hasta a veces risibles lujos tecnológicos para los seres del siglo 24.
Muchas personas fueron inculcadas e inspiradas por esta imaginación futurita, entre ellos el casi octogenario Martin Cooper, creador del teléfono celular. Él mismo admite que la idea original de lo que hoy nos resulta indispensable tener surgió del comunicador del Capitán James T. Kirk…
La teoría de la antimateria (combustible de la nave interestelar) ha concebido en la NASA una de las más caras y difíciles cruzadas que jamás se haya visto, y todo esto solo por la creación masiva y barata de antimateria (desafortunadamente están más interesados en encontrarla para hacer una bomba que para impulsar una nave exploradora del espacio).
Así seguimos soñando y tratando de convertir en realidad estas quimeras, muchas de ellas se encuentran en fila para ser inventadas por genios inspirados por simples y llanos escritores de ficción, como lo fue el gran Gene Roddenberry cuyos restos mortales, a su pedido, flotan hoy en el infinito espacio... “Where no one has gone before”.
'Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro' - Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.
'Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado' - Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.
Y el gordito apretaba un par de botones para después jalar de una palanca y hacer aparecer al capitán de vuelta en el Enterprice… ¡Qué lindo! A riesgo de parecer un NERD sin remedio, solía mirar esa serie. Por aquel tiempo lo único que creía se robaba era “la casita” en las cartas, la ignorancia o inocencia me sumió en lo que hoy llamo niñez. Y es en ese único lapso de la vida en la que veía por televisión naves interestelares, alienígenas (que, por alguna razón, todos hablaban el mismo idioma), lugares increíbles y, por supuesto, todas esas chucherías que Kirk, Spock y toda la troup usaban.

Esto es un comunicador del siglo 24, cuando todavía la gente tenía problemas para discar números largos en los viejos teléfonos de tubos con cables enrulados, ya el capitán y su tripulación se deleitaban con la facilidad de uso de este diminuto artefacto.
Mírenlo bien, en realidad es un celular… ok, un poco más grande que el que hoy tengo en mis manos, pero la idea es la misma (¡si hasta la “puertita” tiene!).

A este otro se lo denominó “Tricorder”… no preguntemos lo que significa, basta con decir que el doctor lo llevaba hasta para ir al baño. Servía para tomar los signos vitales de los enfermos.
Este maravilloso dispositivo futurista no es otra cosa que un pequeño y portátil botiquín… digamos que hoy en día una ambulancia cumple las mismas funciones.

Y el phaser… ¡Ah! El viejo y conocido phaser, un arma infalible contra cualquier tipo de extraterrestre que se quiera curtir a la pobre dama protagonista del capítulo (pobre alienígena, no tiene chances contra el galán Kirk, que por cierto hoy es una bola de grasa).
Este aparato emitía rayos láser que desintegraban cosas… en realidad no hay nada como esto hoy día, creo que la única pistola láser que se utiliza en el presente es la que usa la policía para hacer multas por exceso de velocidad.
La imaginación de quien escribía esta serie llenó de creativos y hasta a veces risibles lujos tecnológicos para los seres del siglo 24.
Muchas personas fueron inculcadas e inspiradas por esta imaginación futurita, entre ellos el casi octogenario Martin Cooper, creador del teléfono celular. Él mismo admite que la idea original de lo que hoy nos resulta indispensable tener surgió del comunicador del Capitán James T. Kirk…
La teoría de la antimateria (combustible de la nave interestelar) ha concebido en la NASA una de las más caras y difíciles cruzadas que jamás se haya visto, y todo esto solo por la creación masiva y barata de antimateria (desafortunadamente están más interesados en encontrarla para hacer una bomba que para impulsar una nave exploradora del espacio).
Así seguimos soñando y tratando de convertir en realidad estas quimeras, muchas de ellas se encuentran en fila para ser inventadas por genios inspirados por simples y llanos escritores de ficción, como lo fue el gran Gene Roddenberry cuyos restos mortales, a su pedido, flotan hoy en el infinito espacio... “Where no one has gone before”.
'Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro' - Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.
'Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado' - Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.
martes, 16 de enero de 2007
Ciencia y Ficción
Como primera entrada a este, mi nuevo blog, se me ocurre un tema que ya de tan gastado y trillado queda poco por decir… pero sospecho que dentro de las mil y un ideas formadas al respecto, ninguna acerca un poco de luz a las oscuras grutas donde habitan las soluciones.Hablo, por supuesto, del temor a la tecnificación.
No hace mucho vi un documental sobre el avance tecnológico en la civilización humana (canal altamente respetado por su programación educativa). Llegando al final del programa recrearon lo que creyeron una hecatombe a nivel mundial, algo que destruiría la Tierra y toda vida en ella sin que el ser humano siquiera se enterara. Los “nanobots”, como le llamaban, evocan a diminutos robots que serán útiles en varios campos, desde la ingeniería hasta la salud. Estos pequeños “insectos robóticos” serían, de alguna manera, lo suficientemente inteligentes como para construír increíbles edificaciones en segundos, o entrar en el organismo de un enfermo y matar todo virus que lo afecte… tan inteligentes serán estos robots que se supone que sabrán construírse y repararse unos a otros por lo que… si, serán capaces de reproducirse.
Según el documental, eventualmente, los nanobots se escaparán al control humano y “robotizarán” la Tierra entera, incluso a los humanos, animales, vegetales y toda vida en el planeta.
La paranoia sobre una tecnología asesina ha estimulado muchas inspiraciones en todo rubro del arte (“Yo Robot” en literatura, la saga de Terminator en Cine, “Trucks” en televisión, etc.) ya no digamos los miedos generados en la realidad, el más reciente: Y2K.
Los riesgos de una destrucción masiva de la Tierra a manos de las máquinas son tan variados como probables.
Lo cierto es que la humanidad se ha acostumbrado lo suficiente a la tecnología que, obviamente, no podemos volver al barrote y las cuevas (aunque no me molestaría para nada agarrar del pelo a más de una ex-novia)… Tampoco intentemos contemplar la idea de detener el vertiginoso crecimiento de nuestra ciencia en lo que a informática o robótica se refiere.
Ahora bien, todos son miedos y pocos quieren polemizar al respecto… solo se remiten a ofrecer posibilidades a esta catástrofe.
Se me ocurre entonces una posible solución. Primero y principal evaluar esos riesgos y descartar los que son verdaderamente imposibles o realmente poco probables.
De aquellos que nos queden, veamos las posibles soluciones (Para los Nanobots podría ser una manera fehaciente de desactivarlos remotamente).
Si todavía encontramos riesgos a los cuales no encontramos solución, entonces podemos calcular, ANTES de crear, las consecuencias de nuestras invenciones.
Mientras tanto disfrutemos de la tecnología y las herramientas de ésta, después de todo, si lo que vaticina “Yo Robot” es cierto, entonces no será la tecnología quien destruya al ser humano, sino el mismo ser humano.
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